Beata Ana María Janer
1859
10 de abril de 2024
Hnas. María Lourdes Romero Caso y Aída Cecilia López Hernández
La espiritualidad del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel nace de la experiencia de fe de Ana María Janer, centrada en descubrir y servir a Jesucristo presente en cada persona, especialmente en los más pobres, enfermos y vulnerables.
Su carisma se expresa en un estilo de amor misericordioso, cercano y compasivo, inspirado en la manera de actuar de Jesús: amar, consolar, cuidar y devolver dignidad a quienes más lo necesitan. La espiritualidad janeriana impulsa a vivir la fe desde la sencillez, la fraternidad, el servicio y la entrega generosa, haciendo presente el Evangelio en la educación, la salud, la acción social y la vida comunitaria. Para la Familia Janeriana, la persona humana ocupa el centro de la misión: reconocer a Cristo en el hermano y responder con una caridad concreta que transforma vidas y construye esperanza.
La presencia de las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel en la Diócesis de Carúpano surge como respuesta al llamado de la Iglesia local y al deseo de acompañar las realidades más vulnerables de la comunidad.
Desde 2024 las hermanas hacen presencia en Maturincito, desarrollando una misión profundamente social, educativa y evangelizadora, y ofreciendo cercanía, escucha y esperanza en procesos de rehabilitación y reconstrucción de vida en la Fazenda de la Esperanza, una comunidad de recuperación de adicciones.
La misión se sostiene gracias al trabajo conjunto entre las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel, voluntarios, agentes pastorales y miembros de la comunidad, fortaleciendo una red de apoyo fraterno que busca responder a las necesidades humanas, espirituales y sociales de la población.

Dar a conocer el amor misericordioso de Dios desde el servicio, la fraternidad y el cuidado de la dignidad humana en el acompañamiento integral a niños, jóvenes, mujeres y familias, a través de espacios de refuerzo escolar, talleres comunitarios, proyectos de promoción y emancipación de la mujer mediante iniciativas de microemprendimiento, especialmente dirigidas a mujeres víctimas de violencia o en situación de exclusión social, brindando apoyo humano, educativo y espiritual a personas en situación de vulnerabilidad.
Inspiradas en el carisma de “la caridad hecha servicio”, las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell impulsan diversas acciones pastorales, educativas y sociales.
Refuerzo escolar y acompañamiento educativo para niños y adolescentes.
Programa nutricional para niños y adolescentes.
Apoyo alimentario para familias vulnerables.
Procesos de acompañamiento espiritual, catequesis y formación en valores cristianos.
Talleres recreativos, formativos y pastorales para niños y adolescentes.
Talleres de prevención de adicciones y de trata en el Liceo de la zona.
Atención y acompañamiento en procesos de rehabilitación de personas con adicciones.
Visitas comunitarias y acompañamiento cercano a familias de la zona.
Espacios de formación humana y apoyo a la crianza familiar mediante escuelas para padres.
Promoción de la mujer a través de iniciativas de formación y microemprendimiento.
Organización de jornadas solidarias y actividades comunitarias en coordinación con la Iglesia local y voluntarios.
Actualmente las hermanas de la Sagrada Familia en Maturincito mantienen de forma permanente el acompañamiento a decenas de familias de la comunidad rural y zonas cercanas, beneficiando de manera directa a niños, jóvenes, madres y personas en situación de vulnerabilidad social.
De manera aproximada, participan activamente entre 80 y 100 personas en los distintos espacios educativos, pastorales, recreativos y de acompañamiento social que se desarrollan semanalmente. Asimismo, las actividades comunitarias, celebraciones y jornadas formativas permiten alcanzar indirectamente a un número mayor de habitantes de la comunidad y sectores vecinos.
Carmelitas Seglares, frailes y monjas, Hijos de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y Santa Teresa de Jesús.
1594
25 de Junio de 1986
Hna. María Auxiliadora Angulo Ruiz y Hna. Rita Carmen Lino Freites
La Comunidad Carmelita Jesús Amigo, de Santa Teresita del Niño Jesús perteneciente al Carmelo Seglar se fundamenta en vivir en obsequio a Jesucristo, apoyándose en la imitación y el patrocinio de la Santísima Virgen María, buscando la unión con Dios por el camino de la oración y la contemplación, y la actividad apostólica al servicio de la Iglesia, transmitiendo la importancia de la oración alimentada con la escucha de la Palabra de Dios y la Liturgia, para que pueda conducir el trato de amistad con Dios, no solo cuando se ora, sino cuando se vive.
La pertenencia a la orden del Carmen hunde sus orígenes en la relación que se estableció entre los laicos y los miembros de la orden religiosa nacida en la Edad media hace 432 años.
Esta comunidad se estableció en la Diócesis de Carúpano hace 40 años, el 25 de junio de 1986, con el envío de las hermanas María Auxiliadora Angulo y Rita Lino, por parte de Monseñor Manuel Felipe Díaz, a la Parroquia San Juan Bautista, en San Juan de Las Galdonas, donde prestaron servicio a lo largo de 15 años.
El acompañamiento continúo durante 17 años en la anterior Vicaría Nuestra Señora de Lourdes, el 12 de diciembre de 2001, ahora parroquia de la Iglesia Particular de Carúpano. Y el 28 de mayo de 2018, hace ocho años, las hermanas fueron trasladadas a una nueva localidad.
Actualmente la Comunidad Jesús Amigo se encuentra ubicada en el Sector Hato Romar de Playa Grande, haciendo vida en la Capilla San Francisco de Asís de la Parroquia San Rafael Arcángel, y atendiendo otros sectores como lo son: Los Pitufos, Hato Romar, I; II; III y IV, Nuestra Señora del Rosario, de Londres Abajo; Nuestra Señora del Valle, de Londres Arriba; Nuestra Señora del Valle, de Virgen del Valle, y Nuestra Señora del Valle, de Playa Grande Arriba.

Dar el apoyo que necesite la Iglesia local desde nuestro Carisma.
El trabajo pastoral de la Comunidad se basa en llevar una experiencia cercana de Dios Amigo a través de la oración, fraternidad y el servicio de los más necesitados, con una Formación Humana y cristiana, a través de Celebraciones de la Palabra, encuentros en casa y por los sectores.
Programa Sembrando Vida, para la elaboración de galletas nutricionales, para niños y adultos mayores en riesgo de desnutrición, con seguimiento quincenal y atención medico mensual.
Programa de alimentación Amigos fuertes de Dios, con ollas comunitarias en los sectores.
Jornadas médicas para niños y adultos, acompañamiento de enfermos crónicos, despistajes de tensión y glicemia.
Planes Vacacionales, talleres de costura y cerámica artesanal.
La Comunidad Carmelita Jesús Amigo, de Santa Teresita del Niño Jesús del Carmelo Seglar actualmente cuenta con 17 miembros activos y trabaja en la comunidad de Hato Romar junto a los grupos que hacen vida en la Capilla San Francisco de Asís.
Los programas y actividades llevadas a cabo en virtud de cumplir la misión del carisma, tienen un alcance de aproximadamente 1000 personas de los sectores.
San Juan Bosco y Santa María Dominica Mazzarello
5 de agosto de 1872
15 de agosto de 1998
Sor Leonor Builes (animadora), Sor Yeinni Alexander y Sor Julieta Martínez
La identidad de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), también conocidas en el mundo como Hermanas Salesianas, nace del corazón de San Juan Bosco y de la fidelidad creativa de Santa María Dominica Mazzarello. Es una Familia Religiosa de consagradas a Dios para servir a Jesucristo en comunidad, que dedica su vida a la educación humana, cristiana y salesiana de los niños, adolescentes y jóvenes, especialmente de las jóvenes mujeres y de quienes se encuentran en situación de desamparo. María Auxiliadora es el modelo que inspira su pedagogía del «cuidado», haciendo de ellas mujeres generativas de vida en el corazón de la contemporaneidad.
Animadas por el «espíritu de Mornese», su carisma se expresa a través del Sistema Preventivo de Don Bosco, bajo el lema “Da mihi animas cetera tolle” (Dame almas y llévate lo demás) y la consigna “A ti te las confío”. Su espiritualidad impulsa una misión compartida con comunidades educativas de muchos rostros —integradas por laicos, laicas y familias— que se ponen a la escucha para discernir las periferias humanas. Atienden prioritariamente la educación de la mujer joven, la movilidad humana, la búsqueda de una paz justa y segura, la educomunicación y el cuidado de la casa común, actuando como una presencia profética, signo de unidad y de inclusión para la transformación social y cultural.
La presencia de las FMA en la Diócesis de Carúpano comenzó en la población de Güiria, estado Sucre en 1998, respondiendo a una prioridad de la Iglesia venezolana de evangelizar el Oriente del país, una de las zonas con mayores necesidades y realidades de pobreza.
La misión se consolidó gracias al legado del Sacerdote Giovanni Battistini y el trabajo de los padres Crescenzo Moretti, Giorgio Bissoni, Derno Giorgetti y Dante Moretti, quienes junto a la Diócesis construyeron la infraestructura del Centro de Formación Integral San Antonio (CEFISA). Desde allí, las hermanas acompañan a una población donde las oportunidades educativas son escasas y las necesidades superan con creces las posibilidades concretas de atención, promoviendo el desarrollo integral de la comunidad local y las zonas vecinas como Yoco, Macuro y Río Caribe.

Dar a conocer el amor de Dios a través del crecimiento integral de las personas, el acompañamiento de los jóvenes en su camino de maduración del proyecto de vida, la formación en la fe y la educación para una ciudadanía activa, inspirada en el humanismo cristiano. Su opción prioritaria es la educación, evangelización e inserción en el mundo del trabajo de la mujer joven, orientándola a luchar por su propia dignidad a través de Centros de Promoción de la Mujer, la recuperación de chicas víctimas de la trata de personas o la prostitución, y la creación de cooperativas femeninas, brindando un espacio de acogida, respeto y espíritu de familia.
Inspiradas en su carisma educativo y misionero, las Hijas de María Auxiliadora impulsan diversas acciones pastorales, educativas y sociales en el Centro de Formación Integral San Antonio (CEFISA) y las comunidades circundantes.
Oratorio y Centro Juvenil para el sano esparcimiento y crecimiento integral de los jóvenes.
Escuela Técnica Popular “María Auxliadora” como propuesta educativa que busca desde el criterio de la preventividad promover en los jóvenes el desarrollo de las fuerzas interiores que le darán la capacidad de autonomía y capacidad de continuar su crecimiento.
Formación Profesional con talleres técnicos en computación, mecanografía, secretariado, contabilidad, carpintería, herrería, refrigeración industrial, electricidad, corte y costura, y conservación de alimentos.
Comedor popular de lunes a sábado que ofrece alimentación a precios módicos para personas de la comunidad.
Centro de Espiritualidad con una infraestructura hermosa con capacidad para acoger a unas 60 personas para encuentros, retiros y múltiples actividades.
Procesos de acompañamiento espiritual, catequesis, formación en valores cristianos y celebraciones litúrgicas (como los laudes y la devoción a la Virgen).
Formación cultural y evangelización para niños, adolescentes y jóvenes de sectores vulnerables.
Misiones permanentes y de Semana Santa en Güiria y poblaciones vecinas como Macuro, Yoco y Río Caribe.
Promoción de la mujer mediante iniciativas de inserción laboral y el impulso de cooperativas femeninas.
Orientación y prevención para jóvenes mujeres víctimas de la prostitución y el tráfico de personas.
Proyectos de desarrollo futuro en los terrenos adyacentes al complejo, como la proyección de una Escuela Granja.
Voluntariado Internacional Mujer Educación Desarrollo (VIDES) y acciones de defensa a través de la Oficina de los Derechos Humanos (IIMA-Suiza).
Actualmente, las FMA mantienen una presencia activa y permanente en Güiria. En una parroquia que atiende a poblaciones de cerca de 45.000 habitantes (con Güiria contando con aproximadamente 20.000 pobladores, en su mayoría niños y jóvenes), las hermanas benefician directamente a decenas de personas en sus talleres de formación diaria, y alcanzan indirectamente a miles de familias mediante sus jornadas pastorales, solidarias y comunitarias desarrolladas en estrecha colaboración con la Iglesia local y los jóvenes voluntarios de la zona.