Es la acción de la Iglesia Católica en el ámbito penitenciario. Debe llevar la paz y serenidad de Cristo resucitado a quienes están privados de libertad, trabajar desde afuera para evitar el ingreso en prisión de las personas, y ofrecer caminos de reinserción en la sociedad para que el preso pueda normalizar su vida una vez en libertad.




