En 1990 san Juan Pablo II definió en su carta Ogniqualvolta lo que es el Camino: “Reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica válida para la sociedad y para los tiempos de hoy”, y “deseo vivamente, por tanto, que los hermanos en el episcopado valoricen y ayuden –junto con sus presbíteros– a esta obra para la nueva evangelización”. Esta Iniciación Cristiana se realiza en la parroquia y viviendo la fe en pequeñas comunidades.




