Alrededor de 70 hermanos participaron en este significativo encuentro lleno de bendición y gratitud por el accionar del Espíritu Santo a lo largo de casi seis décadas de este carisma en la Iglesia universal.
La asamblea dio inicio con la presentación de los laicos María Gabriela de Montaño y Luis Velázquez: coordinadora diocesana del Área Juvenil y encargada del Área de Familia; y nuevo coordinador del Área de Misión, Biblia y Catequesis; por parte del coordinador laico de la RCC Carúpano, Juan Andrés Vargas.
Seguidamente, luego de la animación y y la alabanza, representantes de los grupos de oración llevaron a cabo la entronización de las sagradas escrituras, acompañados con la invocación del Santo Paráclito a cargo de los recién nombrados responsables de las áreas.
En este ínterin, el coord. diocesano llamó al frente a todos los miembros del comité de servicio para orar por la prédica del hermano Willians Torres, sobre el camino recorrido por la RCC, destacando las tres dimensiones de vida y servicio del renovado: «Criaturas nuevas» (hijos de Dios), «Templos vivos» (testimonios de fe) y «Corriente de Gracia».
Después de la predicación, se abrió un espacio de preguntas y respuestas para evaluar la receptividad del mensaje transmitido a los miembros del movimiento.
Uno de los momentos más importantes de la actividad fue la celebración eucarística presidida por el Pbro. Pablo Cádiz, asesor de la RCC en la Diócesis de Carúpano, en la cual hizo referencia a los comienzos del carisma y la trascendencia que tuvo aquel encuentro en el Espíritu:
«Cuando hablamos de celebrar 59 años de la Renovación se dice muy fácil, pero habría que remontarnos a ese año 1967, y revisar realmente cuál fue el sentido de ese grupo de jóvenes que se reunieron en la universidad»…«el hecho de que el mismo Espíritu los haya movido, llevado, pasando esos días allí de reflexión interior para descubrir que quería el Señor de ellos, ciertamente es motivo, no solo para agradecer a Dios sino, principalmente, para comprender que cada uno de esos jóvenes somos hoy nosotros», expresó el Padre Pablo.
Otro de los hechos más relevantes del día fue la entrega de alimentos y productos de higiene personal en medio de la misa, gracias a la colecta promovida por el Área Social para contribuir con el sostenimiento de los seminarios.
Esta acción concreta se realizó en alusión a la «Campaña Esperanza» de la Renovación Carismática, basada en la recolección de alimentos y ayuda para diferentes causas sociales.
Al finalizar la eucaristía, los hermanos de la Parroquia anfitriona entregaron el símbolo de la Red Diocesana a la Parroquia «Santa Rosa de Lima», que será la sede de la próxima asamblea en el mes de marzo, dando por culminado el evento.
Pastoral de Comunicación
