Más de 250 fieles asistieron a la toma de posesión en el Pilar, entre los cuales se encontraban hermanos de las tres zonas pastorales, especiales de las sedes parroquiales que estuvieron anteriormente bajo la dirección del Padre Luis Eduardo.
El Pbro. Robert Acosta, canciller de la Diócesis, fue el encargado de leer el Decreto donde quedó asentado el nombramiento del presbítero Luis Sánchez como párroco de esta comunidad.
Durante la celebración, Monseñor Jaime Villarroel, quien presidió la misa, junto a los presbíteros de esta Iglesia particular, resaltó en la homilía el proyecto de vida de un pastor, refiriéndose a la misión del sacerdote al frente de una porción del rebaño:
«La misión del sacerdote es fortalecer la comunión y la unidad dentro de la comunidad cristiana»…«La primera misión es acoger a todos; todos son un don de Dios una riqueza para la iglesia.»…«Nuestro proyecto de vida es hacer la voluntad de Dios»…«El sacerdote renuncia a su familia y recibe en nombre de Dios una familia más grande, una familia que viene de la divinidad: la comunidad, donde el sacerdote ejerce la paternidad de Dios», manifestó Monseñor Villarroel.
Después de hacer entrega de los lugares de la celebración, y comer del «banquete de salvación», el Pbro. Luis dio unas palabras ante la asamblea, en agradecimiento a Dios por su ministerio, la historia de vida y la gracia de asumir la parroquia en la cual recibió los sacramentos y sintió el llamado del Señor.
Pastoral de Comunicación
