La toma de posesión del Padre Itamar congregó a alrededor de 150 fieles en la sede parroquial de esta comunidad, haciéndose presentes hermanos de las zonas «San José» y «Santa Rosa», y sectores aledaños a la Iglesia.
Monseñor Jaime Villarroel presidió la Santa Misa, acompañado por parte del clero diocesano, en la cual el Pbro. Juan Calzadilla, párroco de «San Juan Bautista» de Yaguaraparo, hizo lectura del Decreto que constata el nombramiento del Padre Itamar como nuevo párroco de «San José», oficializado con la entrega del evangelio, las llaves del templo y los lugares de la celebración, por manos del pastor de esta Iglesia particular.
La homilía de Monseñor inició agradeciendo la disponibilidad de los presbíteros para trabajar en las parroquias designadas, donde se deja ver la renuncia de los proyectos por seguir en obediencia a Dios:
«En esa disponibilidad que mostramos cuando se nos pide algún servicio en la comunidad, siempre lo hacemos con mucha alegría, porque vemos que en esa designación, vemos expresada la voluntad y los designios de Dios para cada uno de nosotros»…«sin sacerdotes no puede haber administración de los sacramentos, no se puede bendecir al pueblo de Dios»…«De modo que cuán importante es para una comunidad que haya sacerdote, porque vemos en él la presencia de Dios», expresó el Obispo de Carúpano.
Luego de celebrar «el misterio de la fe», el recién nombrado párroco de «San José», dirigió unas palabras a la asamblea, haciendo un recuento de su historia como ministro del altar y pidiendo a los fieles que rezaran por él para continuar con su misión en este lugar.
Pastoral de Comunicación
