El Pbro. Carlos «Charly Olivero» de nacionalidad Argentina, miembro de la PLAPA, una iniciativa del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), tuvo la oportunidad de compartir su experiencia con la feligresía local en lo que concierne al trato y ayuda a hombres y mujeres inmersos en adicciones por consumo de estupefacientes y demás narcóticos.
El martes 04 de agosto, se reunió en el campo de la Academia «Misericordia Fútbol Club» con alrededor de 70 niños, con quiénes conversó sobre las organizaciones parroquiales relacionadas al deporte con las cuales se ha ayudado a prevenir el incremento de menores ingiriendo alucinógenos, en presencia del Pbro. Jesús Villarroel, el director de la institución Robert Rojas y los entrenadores de «MFC». También pudo charlar con los padres y representantes de los jóvenes atletas.
El miércoles, 05 de agosto, el Padre Charly se encontró con más de 80 voluntarios de la Pastoral Social Cáritas Diocesana, continuando con la transmisión de aprendizajes y herramientas para «abrazar a esos hermanos nuestros» que actualmente se enfrentan a la adicción.
También en esos días subió a la sede de la Fazenda de la Esperanza, comunidad terapéutica que comparte una metodología similar a la labor del presbítero, quien ya había conocido el lugar en viajes anteriores.
El jueves 06, el sacerdote Olivero junto al Pbro. Rafael Guarín, párroco de «Ntra. Sra. de Lourdes», Charallave, y el Pbro. Endry Chirinos, misionero del Camino Neocatecumenal incardinado en la Diócesis de Arrás, Francia, se movilizaron hasta la comunidad de Guariquén donde llevaron a cabo un pequeño «juego amistoso» con los niños de la zona y evangelizaron con su presencia en el sitio.
Pastoral de Comunicación
