La solemne eucaristía de bendición de los Óleos y Renovación de las Promesas Sacerdotales, rito celebrado en medio de la semana más importante para el Pueblo de Dios, se lleva a cabo cada Martes Santo en la Diócesis de Carúpano, con el fin de reunir a la feligresía de esta «Tierra de Gracia» para elevar una oración conjunta por sus ministros.
En esta misa fueron presentados a Dios los aceites y fragancias que, al ser bendecidos, se transformaron en el Óleo de los Enfermos, Óleo de los Catecúmenos y el Santo Crisma, usados durante todo el año para la unción de niños, jóvenes, enfermos y ordenados.
Monseñor Jaime Villarroel, como buen Padre que aconseja a sus hijos buscando su bien, destacaba en su homilía la virtud del servicio y entrega de los sacerdotes, iluminado en el Magisterio de la Iglesia: «Hemos de recordar siempre que nuestra principal misión es amar a Dios y a nuestros hermanos…como sacerdotes somos llamados a ser el rostro y las manos de Jesús en el mundo…Dios nos pide que colaboremos con su gracia y nos invita a poner al servicio todos los recursos de nuestra inteligencia y capacidad…hablando cara a cara, y no criticando por detrás», expresó el Obispo de la Diócesis.
Como parte de esta celebración eucarística, fue anunciado el total de la recolección de fondos parroquiales y comunitarios pertenecientes a la cuadragésima quinta Campaña Compartir sobre la Salud Mental, siendo el Pbro. Jesús Villarroel, Director de Cáritas Carúpano, el encargado de dar a conocer el monto de bs 159.459 y 2.028$ recaudados para apoyar al servicio de atención psicológica de la acción social de la Iglesia en la Península de Paria.
