Alrededor de 250 fieles participaron en la Eucaristía de Pentecostés presidida por el Excelentísimo Monseñor Jaime José Villarroel y concelebrada por los presbíteros de las tres zonas pastorales, que acompañaron la toma de posesión en Canchunchú Nuevo.
El Pbro. William Isaac Amador Navarro, oriundo de Nicaragua, fue ordenado sacerdote en el año 2021, fruto del Seminario Redemptoris Mater «Nuestra Señora del Pilar» de Carúpano, el cual donó los primeros años de su servicio ministerial como administrador parroquial de «San Juan Pablo II» en Guaca, además de asesorar las Pastorales Juvenil y Penitenciaria en esta «Tierra de Gracia».
Como parte de la entrega de esta comunidad, el Pbro. Robert Acosta, canciller de la Diócesis, hizo lectura del decreto que afirma el nombramiento del Padre William, quien asumirá como párroco por un período de seis años, trabajando junto a los sacerdotes de la Zona «Coromoto», en obediencia al obispo.
Monseñor Jaime destacó en su intervención la gracia de los carismas en la Iglesia universal, sostenida por el Espíritu Santo que permite ver la figura de Jesucristo en los ordenados, y la paternidad dada por El Señor a los sacerdotes:
«Hay que agradecer que Dios va suscitando carismas para el bien de la comunidad, que ha instituido una estructura para el bien del cuerpo…Es el Espíritu quien es el protagonista de la obra que ha hecho Jesús y que nos ha encomendado a nosotros siervos esta tarea…Ustedes, queridos fieles, nos llaman Padre porque nosotros asumimos una paternidad espiritual…Querido, William, Dios te encomienda esta tarea para que seas un Padre para esta comunidad».
Continuando con la misa y toma de posesión, el Padre William recibió los lugares de la celebración, acto que manifiesta su poderío en la sede parroquial, y antes de culminar con la eucaristía, pidió a la feligresía perseverar en la oración: «Yo espero que El Señor me dé la gracia de ser también agente de misericordia en medio de ustedes», expresó el párroco de «Divina Misericordia».
Pastoral de Comunicación
