Las fiestas en honor a Jesús de la Divina Misericordia, patronazgo que une a las capillas y los fieles de Primero de Mayo, Canchunchú Viejo y Canchunchú Nuevo, comenzaron en horas de la mañana en la sede parroquial con una caminata familiar hasta la Cancha «19 de abril», donde se animó a los participantes con una bailoterapia y la formación sobre los valores humano-cristianos.
La actividad fue promovida por la Pastoral Deportiva de la Diócesis de Carúpano a través de la Academia «Misericordia Fútbol Club», la cual terminó con un cuadrangular de fútbol en la categoría sub-16, ganado por el equipo de «Santa Rosa de Lima».
Llegada la tarde, los miembros de la Cofradía de la Divina Misericordia dirigieron el rezo de la Coronilla, en espera de la Santa Misa presidida por el padre y pastor de la Diócesis de Carúpano, Monseñor Jaime Villarroel.
Alrededor de 600 fieles participaron en la eucaristía, que fue concelebrada por el párroco de la comunidad, Pbro. William Amador y los hermanos sacerdotes de la zona «Coromoto» y «Santa Rosa».
Durante la homilía, Mons. Villarroel citó parte de los escritos de Santa Faustina Kowalska, vidente de Jesús de la Divina Misericordia, recordando esa sed insaciable del Señor de acercarnos a su corazón. También destacó: «Hoy el Señor nos invita a contemplar esta misericordia en nuestra vida, en medio de nuestras heridas, nuestras rebeldías, oscuridades, dudas miedos…El Señor nos invita a descubrir ahí su amor».
Signos de fe palpables en medio de esta festividad fueron la bienvenida a un nuevo cofrade de la Misericordia y la entrega de la bendición apostólica del Papa León XIV al padre William por el año jubilar con motivo de los 50 años de la parroquia.
Pastoral de Comunicación
