En la fiesta litúrgica de Santa María Carmen Rendiles, el joven Lisandro José Carrera Muziotti recibió por imposición de manos del excelentísimo Monseñor Jaime Villarroel el ministerio del diaconado, acompañado por el pueblo fiel que peregrina en esta «Tierra de Gracia».
La ceremonia presidida por el obispo de Carúpano fue concelebrada junto al clero de esta jurisdicción y hermanos de diócesis cercanas, seminaristas y familiares del acólito como testigos de su historia y vocación.
En sus palabras, Monseñor Jaime expresaba su gozo por la entrega del candidato, a quien le animó a perseverar diciendo:
«Recibes un sello que nadie puede desaparecer y que te configura como diácono: ser servidor de todos…Déjate por tanto, querido hijo, revestir por la gracia de la imagen de Cristo. Te invito a vivir con alegría y generosidad en la Iglesia el diaconado».
Luego de presentarse ante el padre y pastor de la Diócesis, habiendo pedido la intercesión de los santos y después de la imposición de manos, Lisandro recibió el ministerio diaconal, siendo revestido por los presbíteros Itamar Simancas y Pablo Cádiz.
Antes de la bendición final, un gesto cambió el rumbo de la celebración: la petición del neodiácono del abrazo de paz entre sacerdotes y seminaristas como memorial del llamado del Señor con todos ellos, un signo no correspondiente a la liturgia pero muy significativo para la asamblea.
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