La tradición narra que en el año 1907, un fuerte viento azotó la zona pesquera en Playa Grande, dejando escombros como aparente signo de los pecados en la población, motivando a Jesús Caraballo a ofrecer un patrono para la comunidad, trayendo el 24 de octubre de 1924 la venerada imagen de San Rafael Arcángel.
Las fiestas iniciaron con dos eucaristías en la mañana, continuando con la misa central en la tarde, presidida por el párroco Wuilians Moreno, y concelebrada por el presbítero Edwin Rodríguez.
El Padre Wuilians destacaba en la homilía la omnipresencia de Dios que se ha manifestado a través del acompañamiento de estos servidores celestiales a lo largo de la historia de la salvación:
«Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que pueden entrar a la gloria de Dios», recordada el presbítero ante la asamblea, conformada por más de 160 fieles.
Cabe mencionar que, originalmente, la fiesta del arcángel sanador «Medicina de Dios» era el 24 de octubre, hasta que la Iglesia universal unificó para el 29 de septiembre la celebración de los tres arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael.
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