Luego del novenario dedicado al príncipe de la milicia celestial, la comunidad parroquial de Río Caribe dio inicio el domingo, 28 de septiembre, a sus fiestas patronales con la adoración y la eucaristía en las vísperas de tan importante solemnidad para la Iglesia universal.
Después de las dos primeras misas del día 29, comenzó a las 11:00 a.m. la eucaristía central, presidida por el excelentísimo Monseñor Jaime José Villarroel, obispo de Carúpano, acompañado por el Pbro. Pablo Cádiz, administrador parroquial, y por parte del clero diocesano.
Durante la celebración, Monseñor explicaba en su homilía las características de los arcángeles, y cómo Dios es creador de una corte celestial que vela por el bien de sus hijos terrenales:
«Cuando Dios quiere dar un mensaje importante, manifestarse de una manera extraordinaria a su pueblo, envía a sus arcángeles….Y así como Dios ha creado este mundo conocido, también Dios ha creado el mundo de los ángeles y de las potestades divinas…
El arcángel San Miguel nos invita a reafirmar nuestra fe en Dios. Es descubrir, amados hermanos, nuestra dignidad, nuestra grandeza…No se puede defender a Dios sin defender al hombre…», expresó el obispo de la Diócesis.
Antes de recibir la bendición final, el Padre Pablo extendió su más sincero agradecimiento a cada una de las personas que aportó su granito de arena para hacer de las fiestas de San Miguel, un momento para glorificar a Dios mediante la intercesión del arcángel protector.
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