Del 28 al 30 de agosto, la Madre Iglesia Catedral «Santa Rosa de Lima» se convirtió en el epicentro de fe, arte y emprendimiento donde decenas de fieles se congregaron para participar en las diferentes actividades con motivo de venerar a la intercesora de la ciudad.
Luego de semanas de preparación, la comunidad eclesial dio inicio a los días festivos el viernes, 28 de agosto, con la bendición impartida por Monseñor Jaime Villarroel en la I Feria de Emprendedores dentro de los jardines del templo, feria extendida hasta el final de la festividad.
Con las vísperas solemnes el sábado, 29 de agosto, la Orquesta Sinfónica de Carúpano presentó el concierto «voces que abrazan» en el templo parroquial, elevando notas sonoras por Santa Rosa y en recuerdo de los fallecidos y desplazados por el doble terremoto en Venezuela.
Como parte también de las actividades, se llevó a cabo el taller de pintura para niños, quienes presentaron sus creaciones en la exposición colocada en la entrada de la Casa de Dios, y la inauguración del Torneo Vacacional de Fútbol a cargo de la Pastoral Deportiva.
El domingo, 30 de agosto, la liturgia dedicada a la primera santa de América comenzó con la Solemne Eucaristía presidida por el Padre y Pastor de esta Iglesia Particular, Monseñor Jaime Villarroel, acompañado por el presbiterio diocesano y hermanos sacerdotes de Cumaná y El Tigre, con la participación de más de 500 fieles y la amenización del Coro de Niños.
Llegada la tarde, la Catedral nuevamente albergó a un número significativo de fieles para la misa vespertina presidida por el párroco de la comunidad, Jesús Villarroel, embellecida por la Orquesta «Primera fila».
Después de la serena procesión, ofrecida con el rosario en oración por diferentes causas, entre ellas los enfermos, trabajadores y comunicadores, la imagen colonial de Santa Rosa fue dejada en el pórtico para entablar un diálogo con el Pueblo de Dios, momento que permitió acercar a los fieles con la historia de esta Santa.
En este ínterin, los fieles Lovelia Pérez, Elías Rodríguez y Lourdes Figueras cantaron con fervor a la patrona de Carúpano.
Seguidamente los Niños de la Catedral engalanaron con sus voces la noche de adoración, disponiendo los corazones para estar en presencia del Santísimo Sacramento del Altar, terminando las fiestas con la bendición con Jesús Sacramentado.
Pastoral de Comunicación
