En 1975, nacieron las parroquias «San Judas Tadeo» y «Divina Misericordia» pertenecientes, en aquel entonces, a la Arquidiócesis de Cumaná, las cuales pasaron a formar parte de la Diócesis de Carúpano desde su creación en el 2000, y que en este Año Santo de la Esperanza, en comunión al Jubileo por los 25 años de esta «Tierra de Gracia», celebran sus bodas de plata.
La Santa Misa en el Domingo de la Misericordia, fue presidida por el Pbro. Wuilians Moreno, Vicario General de esta Iglesia Particular, acompañado por el Pbro. Jesús Villarroel, administrador de la comunidad en fiesta, junto a varios de los ministros ordinarios de la Diócesis, en representación de las tres zonas pastorales, y con la participación de la Orquesta Sinfónica, núcleo Carúpano.
El mensaje de la Homilía del Padre Wuilians se basó en la incredulidad de Tomás ante la aparición del Resucitado, reflexionando sobre el Evangelio del día, y cómo ha de ser nuestra actitud y respuesta frente a la incertidumbre de la vida: «Ojalá que podamos decir de verdad, Señor, tú estás vivo en mí»…«Me parece importante este signo, porque si una comunidad no crece, si no ha experimentado la gracia de la palabra; si las cosas no crecen, hermano, siempre hay que regresar al primer amor»…«Si tú dudas, Ama»; expresó el Vicario General de la Diócesis de Carúpano.
En medio del regocijo por la Resurrección del Señor, de quien emana un fuente inagotable de Misericordia, fueron presentados hermanos de Primero de Mayo como miembros de la Cofradía del Santísimo Sacramento del Altar para la Capilla «Santa Cecilia», así como fueron bendecidos dos nuevos cofrades de la Divina Misericordia en Canchunchú Nuevo, dando por terminada la Eucaristía con la bendición final impartida por el Vicario General sobre el Pueblo Santo de Dios.
Pastoral de Comunicación
