La actividad promovida por el Secretariado de la Pastoral Familiar congregó alrededor de 250 personas en el Sector «Los Molinos» de Carúpano, para caminar unidos como familia hacia la sede parroquial de Canchunchú Nuevo, a fin de obtener indulgencia plenaria en la celebración del Jubileo de las familias, de los niños, de los abuelos y de los adultos mayores.
Luego de llegar a la iglesia, la asamblea se dispuso para vivir la Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Jaime Villarroel, obispo de la Diócesis de Carúpano, en compañía del clero diocesano.
El mensaje dirigido por Monseñor Jaime a las familias destacaba la importancia de la figura de Cristo en medio del hogar y la unió conyugal, siendo los hijos fruto de esta institución divina:
«Este jubileo de las familias lo vivimos en el marco de esta fiesta: la visitación, de modo que hoy también la presencia de la Iglesia nos visita a cada uno de nosotros, en la persona de la Virgen María»…«Grande tesoro que la Iglesia nos puede regalar a cada uno de nosotros es nuestra familia»…«La presencia de Jesús en medio del hogar»…«La familia es una parte constitutiva y esencial de ser humano; sin la familia, el hombre no puede crecer, ser una persona que desarrolle todo su potencial», expresó el pastor de esta Tierra de Gracia.
Antes de terminar la misa, los presentes recibieron la bendición en nombre de la Iglesia y culminaron la actividad en gratitud por la bendición de este Jubileo.
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