Con la solemne eucaristía presidida por Monseñor Jaime Villarroel, obispo de Carúpano, se rindió honores al custodio de los agricultores, San Isidro, junto a la administración del sacramento de la confirmación a un grupo de jóvenes que culminaron su tiempo de catequesis.
Más de 160 fieles fueron partícipes en la ceremonia dentro del templo parroquial, donde el pastor y padre de esta «Tierra de Gracia» expresó:
«La humildad nos acerca a Dios, nos acerca el prójimo y nos muestra la belleza de nuestra vocación»…«Todo lo que somos se lo debemos a Dios»; destacando en su homilía el valor del trabajo y del servicio que enriquece al hombre, y añadió: «Así como San Isidro Labrador, estamos llamados a descubrir en la cruz de cada día ese rostro de ternura de amor de Dios».
En esta celebración litúrgica concelebraron los presbíteros Luis Sánchez, Edwin Rodríguez, Itamar Simancas, Luis Rodríguez, Jesús Villarroel y Manuel Mogollón, administrador de la sede, como acompañantes y también padrinos de los confirmandos, finalizando con la bendición la santa misa en memoria de la vida del labrador.
Las fiestas habían comenzado la tarde del 14 de mayo con la procesión de la imagen por la calle principal hasta llegar a la iglesia para las primeras vísperas, presididas por el párroco del Santuario «Nuestra Señora del Pilar», Pbro. Luis Sánchez, anterior administrador del Muco.
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